Hugo Chávez, más gesto que verbo

La comunicación es un elemento omnipresente en las relaciones entre las personas, vital para su entendimiento. En el caso de la comunicación verbal, es empleada comúnmente para transmitir información, mientras que la no verbal o gestual se utiliza para expresión personal de actitud, en ocasiones también transmite información pero a través de los gestos, miradas y posturas, sirviendo de sustitutivos de las palabras.

La comunicación no verbal comprende tres ámbitos, la Kinesia es expresada a través de los movimientos del cuerpo; la paralingüística que estudia las variaciones no lingüísticas en el contexto de comunicación, como el tono de voz, el volumen y el ritmo; y proxémica, referido a la utilización del espacio físico inmediato de la persona.

En base a este planteamiento, las investigadoras Mariángel León y María Moreno estudiaron como estos tipos de comunicación se observan en las alocuciones del presidente Hugo Chávez, en el programa Aló Presidente, donde se exponen técnicas para tratar asuntos o temas cuyo propósito principal es la persuasión.

Los discursos tienen una duración promedio de cinco a siete horas. El lenguaje empleado mostró una variedad de elementos de familiaridad y coloquiales, con mucha autenticidad. Aunado a una producción lingüística llena de elementos ideológicos, patriotismo, emocionalidad y una vinculación directa con el pueblo, evocaciones de sí mismo, anécdotas y un repertorio refranero.

Desde el inicio de sus alocuciones le habla al pueblo, desarrollando temas de producción alimentaría, modelo socialista, la política electoral, expropiaciones, banca privada y temas internacionales.

La gestualidad que presentó el sujeto en estudio a lo largo de su discurso se puede sintetizar en constantes movimientos de manos, convencionales y emergentes, siendo estos últimos más repetitivos que los del resto del cuerpo y la cabeza. Los gestos emergentes fueron: frotar el dedo pulgar derecho con el izquierdo, palma en torso, puño cerrado golpeando mesa, choque de puño, mano sobre puño, puño con pulgar extendido, tocarse los ojos, palma sobre puño, juntar yema de los dedos, pulgar e índice extendiendo el resto y otros movimientos de manos y dedos.

Entre los movimientos del resto de cuerpo se observó amplio movimiento de brazos, manos entrelazadas en alto, sonreír, alzar las cejas, arrugar la frente, fruncir el ceño, exhibir las palmas, tocarse la nariz, manos en ojiva hacia arriba, frotarse las manos de espacio e inclinar la cabeza hacia un lado.

Estos gestos muestran que a través de su comunicación no verbal el presidente transmite mensajes por medio de su lenguaje corporal y queda, para el televidente, atribuirle un significado de acuerdo a su percepción particular. Muchos de estos significan, bienestar, felicidad, desaprobación o consejo, sorpresa, duda o disgusto, lealtad, mentir, alegría o satisfacción, opinar e interés, todos en estricto orden de los gestos ya mencionados.

Para las investigadoras, muchos de los gestos emergentes se asimilaron a una plegaria o un sentimiento, los movimientos del puño lo caracterizan como una persona enérgica, sometida a tensiones, el puño con el dedo índice como algo atemorizante, amenazador y muy crítico; y el choque de puños como una forma de que el receptor entienda el mensaje.

El análisis de León y Moreno formará parte de la agenda de presentaciones en el marco del Grupo de Trabajo, que sesionará del 9 al 11 de mayo de 2012, en Uruguay, durante el XI Congreso Latinoamericano de Investigadores de la Comunicación cuyo tema central será “Interdisciplina, pensamiento crítico y compromiso social” (El Carabobeño, 02/03/2012).-

Autoras: Mariángel A. León R, María Moreno
Tutora: Osdalis Vera
Universidad Arturo Michelena\ Escuela de Comunicación Social