Del teflón a la plastilina     Leonardo Atencio Finol

Para nadie es un secreto que el Gobierno nacional actúa como el teflón, todo le resbala, lo cual dice mucho de la baja calidad de la democracia venezolana. Su mayoría parlamentaria, el control de las instituciones del Estado y su vocación autoritaria hacen que cualquier propuesta de investigación que involucre a figuras del entorno oficialista, inmediatamente sea desechada. Por el contrario, si es alguien que cuestiona al "proceso" y es considerado enemigo, enseguida es defenestrado y sometido al escarnio público por el sistema nacional de medios.

El destituido magistrado Eladio Aponte Aponte puso al descubierto algo que ya sospechábamos por haber sido denunciado por los presos políticos del régimen: la actitud mafiosa de manipular la justicia para acallar las voces disidentes e inculpar a los que se considera enemigos de la "revolución", sobre todo si son considerados "traidores"; para tapar un escándalo con otro, o simplemente mantener la presión sobre los factores democráticos, a fin de capitalizar la polarización ante el quietismo de la población. Esta vez la denuncia introduce nuevos elementos al involucrar al alto Gobierno y oficiales de la FANB en actividades del narcotráfico y la guerrilla.

En tal sentido, el acto aberrante, por decir lo menos, de Aponte Aponte, quien con desparpajo, ahora que perdió el favoritismo del Gobierno nacional, cuenta su falta de ética, de moralidad y de profesionalismo en la ejecución de los cargos que le asignaron, no deja de ser una bofetada para quienes hacen del ejercicio profesional del Derecho una forma de vida. En particular para la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de LUZ, de la cual es egresado.

Una sórdida historia que hace palidecer cualquier otro escándalo en la historia contemporánea de Venezuela y que a juzgar por las respuestas desde el alto Gobierno quedará sellada como la delación de un prófugo y desprestigiado narco-oficial y abogado que se alía con "el imperio" para mentir, dañar la reputación de honestos venezolanos y al país. Para otros,"es un juez que sabe demasiado y decidió entregarse a la DEA para no correr la misma suerte del fiscal Danilo Ánderson". Preparémonos para el próximo escándalo (La Verdad, 25/04/2012).-