Hampa se vale de autonomía para actuar dentro de la UCV

En la Escuela de Antropología dicen que han visto como se vende drogas y arrebatan carteras en la Universidad Central de Venezuela. Sin embargo, cuentan que jamás pensaron que iban a tener ante sus ojos un alijo de cocaína listo para la venta. Ahora relatan el caso con asombro, pero como un delito más de los cometidos en esta casa de estudios.

La droga fue incautada el mes pasado por empleados de seguridad. Fueron 900 gramos de cocaína que estaban en una cartuchera escolar. Yulimar Mora, presidenta del Centro de Estudiantes, recordó que eran tres panelas pequeñas y varias porciones. Dijo que vio cuando detuvieron a tres muchachos,que días antes vendían droga frente a la escuela. La dirigente estudiantil contó que esos jóvenes llegaron meses antes con la excusa de practicar ping-pong, pero lo que hicieron fue usar la mesa de juego como caleta para la droga que expendían.

Isabel Escalante, secretaria de Reivindicaciones Estudiantiles de la misma escuela, completó el relato de su compañera y reveló que además de vender drogas, en las adyacencias roban celulares y arrebatan carteras a cada rato.

Soirán Peña, presidenta del Centro de Estudiantes de Trabajo Social, dijo que “en la UCV entra quien quiera porque no se puede negar el acceso a la gente que se dirige hacia el Hospital Clínico o cualquier otro servicio”. La estudiante relató que Seguridad sacó a los vendedrogas del sector Tierra de Nadie, pero siguen en la UCV porque saben que la autonomía impide el ingreso de la policía. “En esa zona hubo tiroteos, no sabemos si por tumbe de droga o peleas para disputarse la plaza. Pero aquí también se meten en un salón y roban. De noche te pueden atracar por Plaza Venezuela, Las Tres Gracias o en un estacionamiento”, agregó.

Carolina Arias, presidenta adjunta del Centro de Estudiantes de Economía, dijo que fue víctima del hampa. “Hace un año un motorizado me robó el celular cuando iba por Medicina Tropical. Si salgo de noche me encomiendo a Dios porque en el estacionamiento te atacan, ahí rompen los vidrios y desvalijan carros porque no llega ninguna policía”, acotó.

En Derecho también ocurren robos, sobre todo en los salones ubicados frente al jardín. Liliana Duarte, vocera estudiantil ante el Consejo de Escuela, dijo que el hampa está armada y los vigilantes no tienen recursos. “Sólo cuentan con radios, no hay código de procedimiento, detienen a sujetos y la policía los libera porque que no hay flagrancia. Aquí drogaron a una estudiante con burundanga y la robaron, los sujetos salieron en un video, pero no los buscaron porque la imagen fue mala”, lamentó.

Complicidad. Daniel Hernández vende libros en el pasillo de Ingeniería y, según su versión, muchos estudiantes de la UCV son cómplices en los hechos delictivos que allí ocurren. Explicó que hay universitarios que consumen drogas en cualquier espacio de la casa de estudios y esto no se les reprocha.

“Aquí viene gente de todas partes a comprar y consumir drogas en la Tierra de Nadie. Como hay autonomía la policía no puede entrar, la zona es insegura porque el alumbrado es insuficiente, es el mismo de hace muchos años, el pasillo tiene luz porque nosotros compramos las lámparas”, explicó el vendedor de libros.

De manos atadas

Alerta. En Administración, Educación, Contaduría y los estacionamientos, es donde más se cometen robos.

Grupos. En la noche recomiendan salir acompañados y no transitar por sitios oscuros y solitarios.

Libreros. Los vendedores dicen que les roban textos, lápices, discos y cuadernos. Coinciden en que falta personal de seguridad.

Alcabalas. No hay restricción con motorizados, taxis ni gente que no pertenece a la comunidad universitaria.
Gestión Los dirigentes estudiantiles coinciden en que el director Daniel Rivero realiza una buena labor.

Autoridades. Los estudiantes se reunieron con las autoridades, pero les dijeron que no hay recursos para ampliar la vigilancia (Últimas Noticias, 15/05/2012, Víctor Escalona).-