La ULA y el efecto Hung      Vicerrectorado Administrativo ULA

Todo había sido muy bien preparado. El recibimiento, los actos protocolares que le sucederían a su llegada, su agenda de actividades académicas y administrativas y sobre todo léase bien: las esperanzas para la solución de muchos y grandes problemas. Así se pudiera resumir, a mi humilde entender, lo que significaría la visita que este pasado martes habría de dispensar la apreciada profesora Tibisay Hung, Directora Encargada de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu) a nuestra Universidad de Los Andes.

Primero: ¿A qué se debió todo esto? Es muy sencillo de explicar si tomamos en cuenta para ello que prácticamente toda nuestra comunidad está al tanto de nuestras preocupaciones.

Comenzaría dicha agenda con una reunión con los decanos y el equipo rectoral en la cual se trataría lo relacionado con la reposición de cargos y las necesidades de las facultades. El problema es sencillo: en la ULA, como un ejemplo, el personal se jubila y no hay reposición del mismo, ya que el presupuesto de cada año se elabora con una condicionante: no debe incluir solicitud alguna de recursos para cargos nuevos, casi nada, esto ocurre desde hace más o menos cinco años y si las cosas siguen así, en poco tiempo tendremos una ULA operando con puros jubilados activos. Como se ve, y si se agrega a ello esa repetición de presupuesto, las dependencias no tendrán para gastos de funcionamiento, pero no se asusten porque lo que viene no es menos importante: el problema de la salud. Quien no lo crea es porque gracias a Dios no ha requerido de recursos para ello, pero sépase que se tiene para cubrir esas necesidades lo mismo que viene con el repetido presupuesto anual. Lamentablemente, enfermedades como el cáncer se han venido multiplicando, todo su tratamiento es muy costoso y en el presupuesto no se asigna "ni un centavo" para ello, por lo que nuestro Vicerrectorado se vale de recursos no ejecutados para cubrir mucho menos de un 50% de lo necesario.

Pasemos ahora a lo que pudiera llamarse como "regularización de nuestro personal". Ya he expresado que en el caso de los contratados solo falta un empujoncito para su regularización o pase a fijos. ¿Se lo merecen? Lo sabe que si la Opsu y la ULA, y en este último caso hay que ser sinceros, sería difícil funcionar sin ellos. Si a esto se agrega que los tercerizados según la nueva Ley del Trabajo tienen todos sus derechos y que deben regularizarse en base a esa Lottt, por su situación, no cabe la menor duda de que la venida de la profesora Hung era esperada con tanta ansiedad para tratar esos problemas y encontrarles una solución, que al efecto de su visita muy respetuosamente pudiéramos llamarlo "la ULA y el efecto Hung" y que conste, no me referí al caso de los eventuales porque el estadio está lleno, pero esa bola me suena a jonrón (El Diario de los Andes, 18/05/2012).-